| Medida | Descripción | Ahorro energético | Valor estimado (rango) |
|---|---|---|---|
| TRA010 | Neumáticos energéticamente eficientes | 0 kWh/veh/año | 16 EUR — 99 EUR |
| TRA020 | Sistemas telemáticos de gestión de flota | 0 kWh/veh/año | 32 EUR — 210 EUR |
| TRA050 | Sustitución por vehículo eléctrico | 0 kWh/veh/año | 108 EUR — 867 EUR |
3.357 empresas · Valores CAE exactos · Desglose por medida · Comparativas
La antigüedad media de 18.0 años supera en 7.5 años a la media provincial de vehículos comerciales (10.5 años), indicando mayor urgencia de renovación y mayor potencial de ahorro energético con medidas CAE.
En MADRID, el 17.2% de los vehículos comerciales carecen de distintivo ambiental y el 35.2% son altamente contaminantes (sin distintivo + B). Solo el 11.8% de la flota comercial provincial es ECO o CERO emisiones.
En Comunidad de Madrid, se han registrado 52 transacciones CAE de transporte por un total de 6.2 GWh. TRA020 (telemática) concentra 6.0 GWh y TRA050 (electrificación) 0.3 GWh. El mercado CAE en esta comunidad aún tiene amplio margen de crecimiento.
La tasa de aprobación ITV para vehículos pesados en Comunidad de Madrid es del 78.6% (2024), con 0 inspecciones anuales. Las flotas más antiguas presentan tasas de rechazo superiores, lo que refuerza el caso de negocio para la renovación vía CAE.
Este informe incluye el desglose completo de los certificados CAE para una flota de 10-25 vehículos en Madrid, con valores exactos por medida TRA010, TRA020 y TRA050.
La empresa Logística Frigorífica Itz Soria SL, con su ubicación estratégica en Madrid y una flota compuesta por 14 furgonetas diesel con una antigüedad media de 18 años, enfrenta un desafío significativo en términos de costes energéticos. Según los datos del consumo de referencia proporcionados por MITECO, los vehículos diesel de su categoría pueden consumir alrededor de 5 litros/100km, lo que se traduce en una alta dependencia del diésel como partida de gasto dominante. Si consideramos un kilometraje anual promedio de 70.000 km por vehículo, el consumo total anual sería de 3.500 litros por furgoneta, multiplicado por la flota completa resultaría en un consumo total de 49.000 litros al año. Asumiendo un precio promedio del diésel en España de 1,60 euros/litro, el coste energético anual de su flota sería de alrededor de 78.400 euros. Sin embargo, incluso una mejora mínima en la eficiencia del 5% podría representar ahorros de aproximadamente 3.920 euros por año para toda la flota, lo que subraya la importancia estratégica de implementar medidas CAE y reducir el consumo energético.
El proceso de calcular los certificados de ahorro energético (CAE) implica varios pasos que parten desde la medición del consumo de referencia de cada tipo de vehículo según el MITECO, en este caso, 5 litros/100km para furgonetas diesel. A continuación, se aplica el contenido energético del diésel, que es de 10,3 kWh/litro, multiplicando así los litros consumidos por el factor de eficiencia resultante en kWh/vehículo/año. Este valor total se divide entre mil para convertirlo a MWh y finalmente se multiplica por el precio de mercado del CAE, que se estima alrededor de 130 EUR/MWh en la actualidad. Para Logística Frigorífica Itz Soria SL, este procedimiento genera un valor concreto para cada medida aplicable a su flota. Por ejemplo, si adoptaran la medida TRA020 que implica el uso de sistemas telemáticos para optimizar rutas y mejorar el consumo del combustible, se podría calcular que los 14 vehículos podrían generar un CAE anual estimado en torno a 195 euros por cada unidad, acumulándose estos beneficios año tras año.
El análisis detallado de las medidas CAE para Logística Frigorífica Itz Soria SL revela una variedad de oportunidades económicas. La medida TRA010, que consiste en el uso de neumáticos clase A, es particularmente atractiva debido a su bajo coste de implementación y rentabilidad inmediata, ya que se puede integrar fácilmente durante las revisiones ordinarias del vehículo. Por otro lado, la medida TRA020 implica una inversión moderada en hardware GPS y software de optimización, pero los ahorros anuales en combustible del 8% generan un valor significativo a lo largo del tiempo. Sin embargo, es la medida TRA050 que ofrece el potencial más elevado para generar ingresos CAE gracias a la electrificación parcial de la flota. Aunque la inversión inicial es alta, el diferencial de consumo entre un camión diésel y uno eléctrico resulta en los mayores volúmenes de kWh ahorrados, lo que se traduce en una valoración económica considerable para Logística Frigorífica Itz Soria SL.
Para evaluar el impacto potencial de los certificados de ahorro energético, se han diseñado tres escenarios diferentes en función del grado de adopción de las medidas CAE. El escenario conservador plantea una implementación parcial con un 5% de TRA010, 3% de TRA020 y 1% de TRA050, lo que generaría un valor estimado entre 61 y 243 euros por cada vehículo. En el escenario medio, considerando una adopción más amplia con 15%, 10% y 3% respectivamente, se estima un valor entre 195 y 585 euros por unidad, lo que representa el escenario de referencia para Logística Frigorífica Itz Soria SL. Finalmente, en el escenario optimista con una implementación ambiciosa del 30%, 20% y 8% se espera un valor máximo entre 2.007 euros y 2.436 euros por vehículo. Comparando estos valores con los márgenes operativos típicos del sector transporte, es evidente el potencial transformador que ofrecen los CAE para mejorar la rentabilidad económica y alinearse con las metas de descarbonización del transporte.
La tramitación de certificados de ahorro energético requiere un proceso riguroso que incluye la documentación técnica, la verificación de la medida implementada y la negociación con un sujeto obligado. Sin embargo, trabajar en colaboración con un partner especializado puede simplificar significativamente este procedimiento al eliminar la complejidad administrativa y alinear los incentivos económicos para ambas partes. El modelo 85/15, estándar en el mercado europeo de certificados blancos, consiste en que el proveedor recibe un comisión sobre los resultados obtenidos una vez emitidos los CAE, lo que motiva a la empresa a maximizar su potencial de eficiencia energética. Este enfoque integral no solo facilita la obtención de los CAE sino que también optimiza la gestión de las medidas aplicadas y maximiza el valor económico del ahorro energético.